jueves, 4 de febrero de 2010

CARACTERES GENÉTICOS QUE PREDISPONEN A LA OBESIDAD SÓLO ACTÚAN EN PRESENCIA DE CIERTA DIETA




Un estudio ratifica la importancia de la combinación dieta–genética en la obesidad: no solo influyen la dieta y la genética por separado, sino que también es muy importante la combinación de ambas, de forma que lo que engorda a una persona puede afectar menos a otra.

Por ello, el análisis genético para determinar una dieta personalizada, que está cada día más cerca, es una de las esperanzas para luchar contra el sobrepeso y la obesidad.

La investigación ha sido dirigida por el Human Nutrition Research Center de Boston (Estados Unidos), y en ella han colaborado, entre otros, tanto científicos del departamento de Medicina Preventiva de la Universitat de Valéncia (liderados por Dolors Corella) como el doctor José Ordovás, reconocido experto en el tema a nivel internacional. El trabajo ha sido publicado en la revista Archives of Internal Medicine.

Por primera vez se ha podido demostrar la interacción gen–dieta en tres poblaciones diferentes, lo que incrementa la validez de sus resultados. Esta interacción supone que, si bien es cierto que el riesgo de sufrir obesidad está muy determinado por la herencia genética, la expresión de dichos genes está muchas veces condicionada por el tipo de alimentación.

Según los investigadores, en torno a un 15% de la población posee una determinada variación genética que supone un aumento del 80% en el riesgo de obesidad (con respecto a personas que comen lo mismo pero no tienen esa variación), mas solo en caso de tener una dieta alta en grasas saturadas.

Sin embargo, esa tendencia a engordar no se manifiesta en las personas con dicha variación genética si no consumen muchas grasas saturadas.

Una aplicación práctica de lo anterior sería hacer un análisis genético a una persona obesa para ver si tiene o no dicha variación. Si la tiene, habría que restringir mucho de su dieta las grasas saturadas; si no, podrían formar parte de su dieta sin problema, al menos en lo referente al sobrepeso.

Cuando se extiendan las investigaciones y se conozcan más variaciones de este tipo, podrán prescribirse dietas personalizadas, de forma que adelgazaríamos simplemente retirando de nuestra dieta aquellos alimentos que más nos engordan, teniendo en cuenta nuestras peculiaridades genéticas.

La propia doctora Corella afirma que las conclusiones de este estudio "servirán para avanzar en recomendaciones dietéticas más personalizadas y exitosas".