miércoles, 28 de abril de 2010

LOS ESPAÑOLES ESTAMOS BAJOS EN VITAMINA D

Pese a ser el país del sol, España suspende en la obtención de vitamina D, fundamental para reducir las fracturas óseas en un 20% a partir de los 65 años.

Estas conclusiones se han dado, en las Jornadas 'Hot Topics en vitamians y salud', organizado por la Universidad San Pablo CEU y el Instituto Tomás Pascual Sanz, en Madrid.

Muchas personas mayores de los países mediterráneos alcanzan una cantidad de esta vitamina, 4 veces menor de lo que deberían", según confirmó Heike Bischoff-Ferrari, profesora del Hospital Universitario de Zurich.

Lograr un nivel adecuado de vitamina D no es sencillo, bien por temor al cáncer de piel o porque sería necesario ingerir dos raciones de pescados grasos al día.

En edades avanzadas y "durante los primeros años de vida, es recomendable completar la dieta con suplementos de vitamina D", añade Lluis Serra Majem, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria.

También sería conveniente, que la población con obesidad tomara suplementos de vitamina D, ya que "necesitan un aporte tres veces superior al del resto de los adultos".


Los adolescentes constituyen otro grupo de riesgo, ya que se saltan la comidas e ingieren menos fruta y verdura y más pizzas y productos de bollería, que apenas tienen vitaminas, expone Carmen Pérez Rodrigo, médico nutricionista de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria.

"Sólo un profesional sanitario, que puede ser un médico, dietista o un farmacéutico, deberá recomendar la ingesta de suplementos de vitaminas en cada individuo".


"Según una encuesta de mercado, entre el 10% y el 16% de la población en España consume suplementos multivitamínicos, con el objetivo de proteger su salud".

No es recomendable el autoconsumo de estos complementos.



Con una buena dieta mediterránea no serían necesarios los complejos vitamínicos.

Gracias a esta dieta, España y Portugal son los países europeos que más vitamina C ingieren.


En cualquier caso, los valores de ingesta adecuados dependen de cada individuo.

Por ejemplo, "si la persona fuma, es obesa o realiza actividad física, tiene mayor probabilidad de tener deficiencias vitamínicas, por lo que tendrá que tomar más cantidad de estos micronutrientes", incide Rosa María Ortega, profesora de la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.