lunes, 22 de agosto de 2011

LOS PERSONAJES DE LOS DIBUJOS ANIMADOS ANIMAN A LOS NIÑOS A DEMANDAR ALIMENTOS INSANOS


Dado que los niños de 3 a 5 años no salen de compras, ¿cómo llegan a casa los alimentos y bebidas de valor nutricional bajo?

Según explicó la coautora del estudio Dina Borzekowski, profesora asistente de la Facultad de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins en Baltimore, se trata del 'factor de fastidio', ya que de esta forma los niños de 3 a 5 años, logran que sus padres les compren comida que quizás no quisieran comprar de otra forma".

Para averiguar cómo los bebés tienen tanto éxito en llevar esos productos a casa, los investigadores entrevistaron a 64 madres de niños entre los 3 y 5 años de edad. La edad promedio de las madres era de 38 años, y 56 por ciento tenían una licenciatura. La mayoría (88 %) de las mujeres estaban casadas, y 68 % estaban empleadas. Para el 93 por ciento de las madres los ingresos familiares superaban los 60,000 dólares al año.

El hogar promedio del estudio tenía 2 televisiones, y 3 niños del estudio tenían una tele en su habitación. Según las madres, los niños pasaban unos 39 minutos al día frente a una pantalla electrónica, y la televisión daba cuenta de la mayor parte de ese tiempo.


Las madres citaron 3 factores (el empaquetado del producto, los personajes de dibujos animados y la exposición a anuncios) como los principales factores contribuyentes a la conducta fastidiosa.

Una madre (anónima) de una niña de 3 años dijo a los investigadores que había notado la creciente influencia de los personajes de dibujos animados. "Definitivamente lo he notado en los últimos 4 meses. Está más consciente de los personajes. No sabe qué es el producto, pero lo desea. Me choca que esté consciente de esto... los anuncios la motivan. Hace berrinches en toda regla", dijo.

Los padres dijeron que usaban una variedad de técnicas para manejar la conducta fastidiosa, algunas efectivas, otras sin ninguna eficacia. Las estrategias incluían darse por vencido (más del 70 % de las madres admitieron haberlo hecho), los gritos, no hacerles caso, distraerlos, mostrar una coherencia calmada, la evitación, limitar la exposición a los anuncios, las reglas y la negociación, permitir artículos alternativos y dar explicaciones.


"Intentar alejarlos de los mercadólogos al limitar la televisión comercial puede ayudar, pero hay mucha presión por ver lo que otros niños ven",

"Uno de los principios fundamentales de la gestión de la conducta infantil es la coherencia", apuntó Rahil Briggs, directora del Programa Healthy Steps (pasos sanos) del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York.


"Imagínese que usted y su hijo caminan por la calle, y todo lo que el niño desea está el otro lado de una valla de madera. Su hijo intentará mover todas las tablas, a ver si una cede. Si una de las tablas cede, usted acaba de asegurar que estará empujando la valla durante los próximos 6 meses. Y algunos niños están muy motivados".

Si luego de haber dicho que no de forma repetida se da por vencido en el supermercado, esto "refuerza una conducta muy desafortunada, y su hijo lo hará en todas partes, no solo en la tienda", explicó Briggs.


Recomienda "ofrecer una elección cuando en realidad no la hay. Si Juanito quiere el cereal de los personajes pero no se puede, ofrézcale una elección entre dos cereales más saludables. Eso le permite ejercitar su libre albedrío y elegir, pero dentro de los parámetros que usted ha fijado".

"Si puede permanecer firme, cumplir con lo dicho y mantenerse coherente, la conducta fastidiosa de su hijo se reducirá, en todos los niños excepto los más persistentes. Los niños son listos. Dejan de hacer las cosas que no funcionan, y adaptan su conducta", aseguró.