martes, 2 de diciembre de 2014

LA CARNE ROJA ES MALA PARA EL CORAZÓN

La ciencia por fin ha certificado la afirmación del riesgo cardiovascular que conlleva abusar de las carnes rojas. Y resulta que el problema no reside al menos directamente en la propia carne, sino que son los metabolitos que producen las bacterias de nuestro intestino a la hora de digerir esa carne roja los que son malos para nuestra salud.
Básicamente, las bacterias que residen en nuestro intestino y que tanto bien nos hacen, por cierto convierten la L-carnitina, un nutriente abundante en la carne roja, en un compuesto llamado trimetilamina, el cual posteriormente sufre una modificación transformándose en N-oxido-trimetilamina (TMAO), el cual afecta a nuestras arterias provocando arterioesclerosis.





Además de este metabolito, existe otro que aún es producido en mucha mayor cantidad: el gamma-butirobetaina. Este metabolito es generado por las bacterias de nuestro intestino a partir también de la L-carnitina. 

La peculiaridad de la gamma-butirobetaina es que es producida mil veces en más cantidad que la trimetilamina, y finalmente, también acaba transformándose en TMAO, y siendo un factor de riesgo para la arterioesclerosis.






Las bacterias que producen ambos metabolitos son diferentes, por lo que los futuros tratamientos que intenten prevenir la arterioesclerosis tendrán que inhibir el metabolismo de estos dos grupos de bacterias, o también promover el crecimiento de otros tipos de bacterias intestinales en detrimento de estas dos mediante el uso de probióticos.